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domingo, 15 de mayo de 2016

Perdón



Muchas veces en el Colegio hacemos algo de lo que nos arrepentimos, pero no sabemos cómo disculparnos. Pedir perdón cuando sabes que debes hacerlo no es tan simple como pronunciar unas cuantas palabras. Decir simplemente “perdón” nunca es suficiente. Desde la tutoría o desde Jefatura de estudios, insistimos mucho en esto y trabajamos la elaboración de disculpas, para llegar a entender que pedir perdón es una forma de demostrar que aceptas tu error y que has aprendido de él.

Para pedirle perdón a alguien tienes que tomarte un tiempo para reflexionar sobre tus acciones y la forma en la que afectaron a la otra persona. Luego tienes que hablar sinceramente con él/ella y estar dispuesto a que te rechace. Vamos a ver algunos consejos:

  1. Lo primero que debes hacer cuando le pides perdón a alguien es expresar arrepentimiento por tus acciones. En otras palabras, debes dejar en claro que lamentas haberlo hecho. Puedes lograrlo con facilidad si empiezas diciendo “Lo siento” o “Te pido perdón”.

  1. Piensa en lo que hiciste para molestar a la persona. Si no estás seguro sobre la razón, debes preguntarte qué cosas específicas la molestan. Refuerza tu declaración de arrepentimiento diciendo exactamente qué es lo que lamentas.

  1. Comprende por qué hiciste lo que hiciste. Aunque eso no es una excusa, tus razones pueden ayudar a  asumir la responsabilidad de tus acciones. Solo dile a la persona qué fue lo que te llevó a hacer o decir eso.

  1. Siente empatía por la persona que has ofendido. Trata de entender por qué tus acciones le lastimaron, imagina su dolor. Si no, tu disculpa podría llegar a sonar vacía y poco sincera. ¿Cómo te sentirías tú si alguien te lo hiciese a ti? Debes dejar claro que comprendes cómo la hiciste sentir.

  1. Recuerda que tu error no te vuelve una mala persona, sólo has cometido un error. Trata de hacer las cosas bien. Después de hablar sobre lo que hiciste, por qué lo hiciste y por qué estuvo mal, tienes que hacer las cosas bien. En otras palabras, tienes que decirle a la persona lo que piensas hacer en el futuro para evitar otra situación similar.

  1. Demuéstrale que has cambiado. Es importante demostrar la cantidad de tiempo y esfuerzo que le dedicaste a tu disculpa y los esfuerzos que realizas para evitar una situación similar en el futuro. Si te tomaste un tiempo para corregir el error que cometiste, dile a la persona cómo lo corregiste. Esto demuestra tu disposición a admitir que estás equivocado, así como un deseo sincero de resarcir el error.

  1. Pídele perdón. Después de disculparte, puedes pedirle a la otra persona que te perdone. Esta puede ser la parte más difícil de la disculpa, ya que siempre hay una posibilidad de que la persona no te perdone. Es más, debes demostrar tu comprensión permitiendo que la persona cuente con esa opción. Solo ten en cuenta que puedes volver a intentarlo si la persona no está lista para perdonarte y trata de no desanimarte.

  1. Trata de ofrecer algo más. Compensa tu error haciendo algo bueno por la persona que has ofendido. Acércate a ella con un ramo de flores o una tarjeta con una nota escrita. Muéstrale que tus acciones no solo buscan aliviar tu culpa, sino también hacerla sentir mejor.

  1. comprensivo. Si la persona no te perdona, muestra empatía. Di algo como “Está bien, tampoco sé si podría perdonarme. Solo espero que el tiempo nos vuelva más cercanos nuevamente. En verdad valoro tu amistad”.  No te molestes con la otra persona si no te perdona. El perdón es un privilegio, no un derecho. Recuerda que es más probable que te perdonen si luego eres una persona simpática y comprensiva.

  1. paciente. Las faltas pequeñas pueden perdonarse con facilidad, pero algunas heridas necesitan tiempo para curar. No esperes que te perdonen con facilidad si lo que hiciste causó mucho dolor. Incluso si te rechazan al pedir perdón, sigue intentándolo.


Consejos

  • Escribe tu disculpa, si hay muchas cosas que debes decirle a la persona y para que no te quedes sin palabras llegado el momento. Así será más fácil saber qué debes decir.
  • Es preferible pedir perdón en persona. Sin embargo, si no puedes abordar a la persona por teléfono o en persona, puedes enviarle tu disculpa en un correo electrónico o en una carta por correo tradicional.
  • Recuerda que las acciones hablan más que las palabras. Luego de pedir perdón, realiza una acción lo más pronto posible.
  • Es una buena idea practicar tu disculpa. Decir lo siento no es algo muy natural para muchos de nosotros y, por lo tanto, debe practicarse.
  • Si la persona está muy enojada y crees que no podrás lidiar con la situación, espera un mejor momento.
  • No culpes a la otra persona cuando pidas perdón. Esto puede hacer que rechace las demás partes de tu disculpa si dices algo para amenazar su ego. Solo recuerda que puedes hablar sobre estos otros problemas en un momento diferente si piensas continuar con la relación.
  • No inventes excusas para tus acciones. Esto puede dar la impresión de que en realidad no te arrepientes de lo que hiciste.
  • No exageres tus sentimientos de arrepentimiento. Esto podría dar la impresión de que estás fingiendo. Se honesto y sincero, pero no seas dramático.



sábado, 14 de mayo de 2016

Pequeños diálogos

Para trabajar el diálogo con los más pequeños, e incitarlos a salir de los monosílabos, o las conversaciones predecibles y predefinidas, podemos hacer este tipo de actividades. Conviene explicarles primero que deben imaginarse una situación, no vale poner:
- "Hola, ¿qué tal?", 
- "Bien, gracias".

Hay ejemplos de supuestos enemigos como el perro y el gato, o Caperucita y el Lobo. Supuestas parejas como padre e hijo (los osos). Profesiones (profesor-alumno, policía-bombero). Y otros.

Debemos pedirles que sean imaginativos y hagan situaciones de pedir por favor, disculparse, agradecer, aconsejar, consolar, etc. Podemos ponerles algún ejemplo y luego leer los de todos en voz alta y valorar los mejores.



 

 


Más info en http://www.orientacionandujar.es/2009/05/04/expresion-escrita-pequenos-dialogos/

martes, 19 de abril de 2016

Diez estrategias para educar a los niños en inteligencia emocional



Las emociones están en nuestro día a día. El saber controlarlas, gestionarlas y utilizarlas nos permitirá sin duda afrontar nuestra vida de un modo más eficiente.

Pensemos por ejemplo en esos niños con una capacidad deficiente para aceptar la frustración e incluso para obedecer una negativa, niños que no respetan a sus iguales y que el día de mañana están condenados a ser infelices, al no poder comprender a los demás. El conocimiento, comprensión y control de las emociones son básicos para que nuestros hijos se desenvuelvan adecuadamente en sociedad.

1. CONTROLAR SU IRA.

Hasta los 18 meses los niños necesitan básicamente el afecto y el cuidado de sus padres, todo ello les aporta la seguridad suficiente para adaptarse en su medio, para explorar y dominar sus miedos. Pero hemos de tener en cuenta que a partir de los 6 meses van a empezar a desarrollar la rabia, de ahí la importancia de saber canalizar sus reacciones y corregirles cualquier mala acción.

Hay bebés que pueden golpear a sus padres o hermanos, gritar enfurecidos cuando no se les ofrece algo, acciones que a los progenitores les puede hacer gracia, pero recordemos que es importante establecer límites desde que nacen, y sobre todo, el hecho de hablar a los niños continuamente y en cada momento, los niños entienden mucho más de lo que expresan, de ahí la necesidad de razonarles y de controlar esas rabietas o ataques de rabia.

2. RECONOCER EMOCIONES BÁSICAS.

A partir de los 2 años es una edad perfecta para iniciar a los niños en el campo del reconocimiento de emociones, es entonces cuando empiezan a interactuar con los adultos y otros niños de modo más abierto, así pues podemos realizar varios ejercicios con ellos, como introducirlos en las emociones básicas: alegría, tristeza, miedo y rabia. ¿Cómo? Mediante fotografías de rostros, mediante dibujos, preguntándoles cuestiones como: "Qué le pasa a este niño?" "¿Está triste?" "¿Por qué crees tú que está triste?” Es un modo perfecto para que aprendan a reconocer no sólo sus emociones poco a poco, sino también las de los demás, y sobre todo, su empatía.

3. SABER NOMBRAR LAS EMOCIONES.

A partir de los 5 años sería perfecto que los niños supieran ya dar nombre a las emociones de modo habitual: “estoy enfadado porque no me has llevado al parque”, “estoy contento porque mañana nos vamos de excursión”, “tengo miedo de que apagues la luz porque me dejas solo.”

4. SABER AFRONTAR LAS EMOCIONES CON EJEMPLOS.

Es habitual que los niños en ocasiones se vean superados por las emociones, rabietas que les hacen gritar o golpear cosas. Es necesario que nosotros no reforcemos esas situaciones, una vez haya terminado la rabieta podemos enseñarles por ejemplo que antes de gritar o pegar, es mejor expresar en voz alta qué les molesta. Que aprendan a expresar sus sentimientos desde bien pequeños.

5. DESARROLLA SU EMPATÍA.

Para desarrollar una dimensión tan importante como esta, es necesario razonar con ellos continuamente mediante preguntas. "¿Cómo crees que se siente el abuelo tras lo que le has dicho?""¿Por qué crees que está llorando tu hermana?" "¿Crees que papá está hoy contento?"

6. DESARROLLA SU COMUNICACIÓN.

Hablar con los niños, hacerles preguntas, razonar, jugar, poner ejemplos… es algo imprescindible en su educación. Debemos favorecer continuamente el que puedan expresarse, poner en voz alta su opinión y sus sentimientos, que aprendan a dialogar.

7. LA IMPORTANCIA DE SABER ESCUCHAR.

Imprescindible. Desde muy pequeños deben saber guardar silencio mientras los demás hablan, pero no sólo eso, debe ser una escucha activa, de ahí que sea recomendable hablarles despacio, frente a frente y terminando las frases con un "¿has entendido?", "¿estás de acuerdo con lo que he dicho?".

8. INICIARLOS EN LAS EMOCIONES SECUNDARIAS.

A partir de los 10 o 11 años van a surgir en sus vidas emociones secundarias que van a cobrar más peso en sus vidas, tales como el amor, la vergüenza, la ansiedad… Siempre es adecuado que una buena comunicación con ellos nos permita hablar de estos temas abiertamente, deben sentirse seguros ante esas nuevas emociones que asaltan su día a día, habrá situaciones que por ejemplo les causen mucha ansiedad, como es por ejemplo un examen, realidades que van a ser constantes en sus vidas y que deben aprender a gestionar.

9. FOMENTAR UN DIÁLOGO DEMOCRÁTICO.

A medida que los niños se van haciendo mayores van a aparecer más demandas por su parte, de ahí que desde bien pequeños les hayamos enseñado la importancia de pactar, de dialogar, de acordar de modo democrático. La familia es un ejemplo de la sociedad y es el mejor campo de aprendizaje.

10. APERTURA A LA EXPRESIÓN DE EMOCIONES.

Es esencial que podamos facilitar a nuestros hijos la confianza apropiada para que pongan en voz alta aquello que les preocupa, que les hace infelices y también felices. El hogar y la escuela van a ser esos primeros escenarios donde se va a desarrollar su vida, si les ofrecemos comodidad para que se puedan expresarse y comunicar, también lo harán a medida que crezcan y en el resto de contextos.

https://lamenteesmaravillosa.com/diez-reglas-para-educar-a-los-ninos-en-inteligencia-emocional/

sábado, 16 de abril de 2016

Cuaderno de habilidades alternativas a la agresión

Con el fin de evitar la violencia y regular el comportamiento agresivo, en este enlace se hacen unas propuestas de actividades para entrenar las siguientes habilidades:

1. No entrar en peleas
2. Emplear el autocontrol
3. Responder a las bromas
4. Convencer a los demás
5. Negociar
6. Compartir algo
7. Ayudar a los demás

Sse trata de imágenes muy útiles, para trabajar de forma muy práctica en el aula, o para reforzar en casa.

http://www.juntadeandalucia.es/educacion/webportal/abaco-portlet/content/efb46430-7161-4811-ac21-aa182c259636